21 jun. 2009

Zaguán Nº2

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Las ilustraciones del Zaguán Nº 2 pertenecen a Maricel
info@buenaidaestudio.com.ar
eldiariodemaricel.blogspot.com






Los caballos de Isabel

(Fragmento - Ediciones Recovecos 2009)

I
Isabel atrapó la muerte,
luego de mi voz y su intención desesperada.
armó una jaulita de angustia con las últimas semanas.
Dejó leche y pan como señuelo,
pero esta vez agregó un detalle.
Un detalle que fue como un diamante
resplandeciente,
asombroso.

E
El verano invita
estamos sentados en la galería.
Pediste cerveza negra y para mí un té helado.
Isabel juega en el brocal de la fuente descubriendo reinos imaginarios,
Torres que sepultan princesas olvidadas,
enredaderas de luz que cubren el agua,
servilletas de papel manchadas de chocolate,
anillos para ser invisibles,
hormigas aladas,
tapitas de gaseosa,
monedas de oro embarrada,
las ramas derribadas por la tormenta,
perros de dudoso linaje.

Y
Ya no hablamos.
Con su pájaro en el hombro, trasfigurada por los faroles de la plaza
camina nuestra hija, salta baldosas
que guardaban un tesoro de barro y podredumbre.
Le pesa nuestro silencio, por eso se adelanta.
Le pesa llevar en la boca un candado de miedo.
El pájaro en su hombro se ha vuelto viejo
no estudia los movimientos de la familia
se duerme.

I
Isabel despierta de la siesta
entra con cinco caballos en las manos.
Cinco caballitos de un solo ojo,
cíclopes en la belleza de un trazo débil.
Despedaza el atado de cigarrillos y recorta coronas,
unge príncipe al más triste.
El pájaro sobre su hombro asiente.
Todo es solemne en la cocina.
Los acompaña el silencio.

Marcelo Dughetti
marcelodughetti@yahoo.com

Marta

Siempre te tuve aprecio.
Pero jamás
lo dejé traslucir.
Al revés que Diego
a quien ni sé si conozco
y el domingo llamó
para decir que me ama.
Así, sin escalas.
"Llamo para decirte que te amo".

*

Si va a morir gente, votemos quienes.


Vicente Luy
vicentefederico@yahoo.com



Un monitor de computadora
sobre un trípode
en una vereda
del centro
me mira
Un teclado de computadora
debajo de un techo
en un cyber
del centro
me incita
Un ratoncito de computadora
desde la cueva del cordón
en una vereda
del centro
sale
se asoma
mueve la cola
ata mi tobillo
vuelve a entrar a la cueva
Y TIRA
TIRA
TIRA


Hernán Morero
hernanmorero@gmail.com
crimeth-incblogspot.com



Voy a terminarme

Voy a terminarme porque quedé inconcluso.
Viajando me redimo. Viajando me destruyo.
Incluso: viajando me hago libre.
Esclavo de lo mismo me encuerno con el miedo.
Transplante de egoísmo.
El espiral rodeando la médula del cielo.
El espiral de agua.
piral no es tierno ¡El espiral no es tierno!
Dispuesto al batacazo traslado mis papeles,
me doblo frente al guiño, ensurco la izquierda,
me voy donde partir significa abrir la brecha
que existe entre la cresta de Dios y de su mierda.
Me voy porque ensillo los resultados ciegos:
no escribo, no respondo, no hundo en timbre el dedo,
no llamo, gorgoteo entre la cifra que conduce
irreparablemente al cero.
Viajando no estanco la acequia de mi ego.
Simplemente la borro.
El mapa de mi viaje se funde en el silencio.
El iris del mensaje persigue mi estadía. Y corro.
Me espera lo imposible: el Lázaro de mis días
despereza la almohada, la pluma se sacude,
el viento acompaña mi voz hasta su cuerda,
¡atento!
ya suena la campana, el pabellón del tiempo
aguarda mi mandíbula
¡despierta! ¡despierta!
el tributo de los muertos te rinde pleitesía.
Voy a terminarme porque quedé inconcluso.
Quizás lo llamen gula.
Prefiero, esta noche, llamarlo poesía.

Lucas Tejerina
belvil1@hotmail.com
cuartetobolche.blogspot.com



No sentí nunca otro calor tuyo
mas que el del útero consagrado,
hemos extirpado los clítoris
ya en géminis, ya en sagitario.

¿habrá sido un hermano
el que desgarró tu abrazo,
aunque sin matarte del todo las entrañas?
¿mi cuerpo habrá aumentado
el veneno tortuoso
con que me enfrentaste en la vida cotidiana?

Quizás hayamos quedado a mano.
quizás, entonces, no haré nada
para que duelan tus tinieblas en la noche solitaria.

Cecilia A. Olguín
ceciliaaolguin@yahoo.com.ar

El Fantasio

Un heladero que pasa con la boca seca
y el cuello anaranjado
enrolla sus billetes
entre los dedos de una mano
y los chasquea
como despidiéndose del lugar.
El sol ha empezado a untar la línea de los árboles
y lentamente todos se van yendo.
Antes las mujeres guardan cada cosa en su bolsa,
cada niño en un silencio.
Voy a quedarme mirando el río,
su propia forma,
el pan mojado que se lleva de aquí.
Voy a quedarme sabiendo que,
a la final,
la soledad es un balneario repleto,
que se llena al vaciarse.

*

Punto de partida


Porque a la larga
larga
larguísima,
somos parientes

Pablo Carrizo
pablocarrizo78@gmail.com


Satisfecho

Desde el sillón
mira los restos de comida
en el plato;
la cabeza inclinada
el estómago completo
la batalla en el hondo círculo de vidrio
y el descanso digestivo
cifran
el tamaño de la herida
que acostumbramos a soportar.

*

Contradicción

Lo absurdo (o incoherente dirán muchos)
es que yo,
no creyendo en este mundo,
haga algo
para que alguien,
crea en él.

Nicolás Santiago Jozami
jozaminicolas@hotmail.com

¿A cuántas cuadras del pecado original
se sitúa la ciudad de tus deseos?

Cuando un árabe maldice a un hombre
le desea que se enamore

los perros no sudan
las ballenas no duermen

antes, todos precisaban un psicólogo
ahora, piden un productor

no jodan más
el mejor plato se sirve a la hora del hambre

el signo de la época:
mucha novedad y poco espesor

todo bien con Internet
todo bien con el Photoshop
pero cuidado
la realidad continúa viniendo con granitos.


Osvaldo Vigna


Del otro lado.
¿Cómo es del otro lado de la calle?

Caminan con los ojos tibios.
Raras veces se cruzan con alguien.
Si lo hacen,
se saludan.
Se despiden amigablemente.
Son como una brasa amable
apenas encendida,
o apagándose.

Todo sucede.
Nadie desespera.
Todo sucede.
El espíritu y la forma.
Todo sucede.

Diego David Alarcon
davidalarcon79@hotmail.com

Alguna vez en la puerta de tu boca
eyacularé mi furioso pene
para que sientas el sabor
de unas vidas que nunca serán
por mi culpa
el crimen
(pero) no te darás cuenta de ello mujer
tu altivez mundana
cuasi de barrio
el celo de tu piel
tu hembría salvaje arrasadora
te hará creer que sólo es
miel de mi carne
jugo de mis viles entrañas
erótico final de un entre cuerpos
vaya uno a saber
yo
consciente/ atormentado
inevitablemente reiteraré
mi calidad impecable
de seguir siendo
el mismo vulgar asesino
débil y sexual

Francisco José Malvárez
sacanueces@gmail.com
sacanueces.blogia.com



Aquellas flores
mudan pétalos
como vestidos

*

¿Es negro el cielo?
¿O mis ojos han muerto
con tu partida?

Carmen Márquez

De mi en vos

Ovillo de lana
y lana que ovillar

Me acerco y te escapás
Corrés, girás, gritás.

Perdida en tu laberinto

Tus palabras
Se sientan
Para verte llorar.

Sol Antonia
solebaz@gmail.com


La consigna, el destino
decir de un dios
las lineas de las manos
un hombre que flota panza arriba
confiando en que hay designio
en la deriva.

*

Te voy a mentir que soy tu amiga
hasta que me dejes entrar a tu vida
por la puerta de tu cama.

La hija del fletero
niborgesniyo.blogspot.com


Regreso
A los poetas que se fueron

¿Y si te animás a salvarme...?
Yo podría regresar del infierno
y reconstruir mi carne rota
por el fuego de los dictadores.
Y vos, serias la palabra
que nos anda faltando.
El dolor redimiendo mi ausencia,
la ausencia de todos
los que fuimos borrados
de la sangre de tu país y el mío.
Y entonces así ¿quién sabe?
Podrías retornar a tus paseos por la plaza,
a tomar un cafecito en el bar de la poesía,
a sentirte vivo aquí
debajo de este mismo invierno
que nos abrigó cuando éramos niños.
Y por ahí, quien te dice…
que nosotros, los caídos en pueblada,
podamos descansar un poco,
sin derrotas,
en la memoria del amor que nos tenemos.

Francisco Mañke
jofrap10@yahoo.com.ar

Rompe en marejadas
sin forzar la escena
en que estallan desafiantes,
esporádicas
huellas de arena y de simiente
batallas de tiranos o reyezuelos

Luz de un camino
polvareda de espejos
rozaban el ocaso
danzas de nubes
jinetes en la estepa
brevas de higo en el suelo.

Decantaba el tiempo tempestades
palabras de despedida
y entre fuegos de artificio
latían vanas y superfluas
como cósmicas,
enredaderas de terciopelo blanco.

Tuvo la oportunidad de ver
y quiso el verbo que le fueran dados
una cierta desconfianza
un amanecer de gestos acerados
fungía el hielo y por dentro
aullaba de pórticos y de amaneceres

Lucía un prisma enarbolando espectros
hechos de fuego, antes que ceniza
y de hierba, antes que humareda
imaginaba duelos
y presagios y otras magias omitidas
acusaba ausencias de caliza y de yeso.

Fede M.
mariscal_tito@hotmail.com

Alegrate por mi...

que yo me alegro por vos.
Estamos desordenados,
la realidad nos confunde.
La mística de unos pasos
más allá de nosotros
por pasillos inexpugnables
en la llana cotidianidad del yo.
Las burbujas de nuestras plegarias
desperdigadas en el viento
y los días en sucesión
en un tiempo que
-tantas veces-
es de otros...
¿Acaso no ves
la Unidad que nos reclama?
¡Alegrate por mí
que yo me alegro por vos!

Leo Funes
epiprofania.blogspot.com

2 Comments


  1. Anónimo

    Que gente tan supernatural...

    21 de junio de 2009, 18:02

  2. El perro que escribe says:

    Mucho más lindos, más elaborados los dibujos; muy bueno, tengo que salir a buscar mi zagúan.

    21 de junio de 2009, 18:15

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